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Para estar con el otro hace falta separarse

  • Foto del escritor: Antonela Nioi
    Antonela Nioi
  • 8 jun
  • 1 Min. de lectura
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¿Por qué suelen insistir los conflictos de alto voltaje en algunos lazos de amistad, de amor, familiares? ¿Qué sucede cuando en un lazo se habla de “toxicidad”?¿Cuando dos personas “van y vienen” en una relación de pareja? En mi país hay expresiones que a menudo se usan para hablar de ciertas relaciones como “somos carne y uña” o “son culo y calzón”. Aclaración: por supuesto que esta relfexión no vale más que como eso, una reflexión y no una verdad universal. Con esto, me interesa destacar el valor de la singularidad del relato, de aquello que cada persona puede contar de sus lazos de amor.

A menudo, el amor se vuelve imposible cuando dos personas están “demasiado juntas”, incluso en el sentido de la fantasía: uno se esfuerza en ser lo que el otro fantasea. El odio y la agresividad en el seno de una relación dan cuenta de la urgente necesidad de separarse de aquel con el que se está intentando estar pero no se puede porque se acerca demasiado, al punto de poner en riesgo la autoconservación. Hacer lazo no es estar pegados con chicle, el chicle del “goce”. Para ser dos personas en relación hacen falta dos sujetos deseantes responsables de su deseo y no un sujeto y un objeto.

En este sentido, ¿qué precio pagamos por amor?¿Cuánto nos sale objetalizarnos para que el otro nos ame?


Esta y otras preguntas de trabajo son a las que te puedo acompañar en consulta individual o en los espacios terapéuticos grupales.

¿Te animás? 📲Contacto: +54 341 712 4748 - Ps. Antonela Nioi -Mat. Nac: 8086 Asistencia ONLINE y PRESENCIAL.

 
 
 

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