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Constelaciones Familiares Espirituales

  • Foto del escritor: Antonela Nioi
    Antonela Nioi
  • 18 mar 2024
  • 6 Min. de lectura

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*Por Ps. Antonela Nioi.


El presente trabajo consta de cinco partes:

En la primera, haremos una introducción breve al tema de todo el trabajo.

En la segunda, desarrollaremos la tesis de que las Constelaciones Familiares son un método energético y espiritual.

En la tercera, fundamentaremos al método como herramienta de cambio de la realidad social/material. También comentaremos los problemas y desafíos que esto plantea a nivel profesional.

En la cuarta, veremos dos ejemplos prácticos.

Finalmente, apelaremos a un resumen a modo de conclusión que refuerce los postulados de todo el trabajo.


Introducción

He encontrado en las Constelaciones Familiares un método que ante todo es espiritual y energético, entendiendo por ello que es un método que conecta a las personas con lo espiritual, aquella parte que nunca enferma, como dice Viktor Frankl, el padre de la Logoterapia. El mismo, a lo largo de sus obras, desarrolla la idea de que todo ser humano cuenta con una parte esencial. Esa escencia de lo propiamente humano es lo espiritual (la consciencia, el amor y la libertad). Cuando lo humano se eclipsa tras lo psicofísico, la persona enferma. En cambio, cuando lo psicofísico permite la manifestación de lo propiamente humano, podemos hablar de una persona “sana”.1

Vivir en sociedad es una tarea que nos desafía a cada momento puesto que implica "hacer algo" con las diferencias que tenemos en el modo de percibir la realidad. En ese esfuerzo, a veces, nos desconectamos de nuestra parte más "esencial" o "energética". Tomamos decisiones y realizamos actos conforme a nuestro "ego" o "narcisismo" desconociendo al otro y/o a nosotros mismos. Esto produce enfrentamientos constantes, nos impide experimentar cosas bellas y verdaderas, pero sobre todo nos impide manifestar “lo espiritual”, esa dimensión a la que hacía alusión Frankl en sus obras.



Constelar para conectar

Las Constelaciones Familiares nos enseñan a ser conscientes de esto y a actuar en consecuencia, procediendo a reconfigurar los sistemas para que emerja el amor entre las personas, nos permiten reconfigurar las relaciones que tenemos con los otros para superar las diferencias. Esto sucede en un nivel que no es el que habitualmente trabajamos en psicoterapia. Aquí encontramos lo novedoso. A través de ellas, es posible trabajar en el tejido energético/espiritual de esos lazos, constelaciones, o redes entre las personas. Esto no sustituye las acciones reales con el otro, pero sí que a menudo ocurren cosas maravillosas (casi mágicas) que permiten que algo sea dicho en otro lugar, sin tener que abordarlo directamente en los niveles materiales.


Constelar para cambiar el mundo

Luego de trabajar en muchas autoconstelaciones, constelaciones individuales y grupales, he visto suceder cosas maravillosas: gente que logró mudarse, familias que se encontraron, personas enamoradas que se juntaron, padres e hijos que lograron hablar de temas difíciles, proyectos que se concretaron. ¿Cómo es eso?¿Por qué sucede? ¿Se trata acaso de un acto mágico? Arriesgo a decir que se trata de un acto más bien “cuántico” sin olvidar que, a pesar de ello, existen aspectos no abarcables por el lenguaje y la ciencia en materia de los efectos que produce.

“Cuántico” es un adjetivo que significa perteneciente o relativo a los cuantos de energía1. Es la forma en que los científicos actualmente miden y se refieren a la energía que compone todo lo que existe. Entonces, si constelar es el procedimiento mediante el cual operamos en el “campo de conocimiento” o “campo morfogenético”2, es un procedimiento energético netamente producido en ese “mar de energía” o “campo” que los científicos y las antiguas culturas han llamado con diversos nombres: “vacuum”, la Esencia Divina, campo punto zero, vacío cuántico, Brahman, Dios, Red de Indra, etc. Este espacio autocontiene los gérmenes de la creación y de él surgen a la vida la fuerza y la materia, los ladrillos básicos de toda forma y las leyes que gobiernan el comportamiento de todo ente físico/energético.

Constituye un potencial energético infinito que interconecta todo lo que existe, sea eso consciente para las partes conectadas o no. Es decir, nosotros los humanos, estamos enlazados cuánticamente por ese tejido lo percibamos o no. De esto la ciencia ya tiene experimentos tangibles: los experimentos con el ADN del biofísico y biólogo molecular ruso Gariaev y los del físico suizo H. Jenny y el matemático Mandelbrot con la cimática que dan cuenta cómo la vibración contenida en el vacío permite que cada uno de los puntos del vacío interactúen y se afecten.

Considero que al hablar de Constelaciones Familiares tenemos que hablar de un método para cambiar la realidad y la materia porque se trata de un procedimiento que influye en el campo cuántico. ¿No es maravilloso contar con una herramienta que nos permita trabajar directamente sobre la “plantilla espiritual” de un sistema? Me refiero con “Plantilla espiritual” a ese mapa vibratorio que existe en el vacío y que contiene la cartografía de los sistemas existentes (y los que aún no se han manifestado en la materia). Por supuesto, esto plantea problemas éticos y morales a debatir, algunos de los cuales su creador, Bert Hellinger, ya ponía de manifiesto y en aviso a todos sus alumnos (los secretos de los ancestros se quedan con los ancestros, no es respetuoso ir a investigar en ello con el método; no podemos constelar por otra persona; las personas con diagnósticos psiquiátricos no son constelables). Otros problemas (ejemplo: las pandemias, los gobiernos, los nuevos problemas sociales), les tocará a los nuevos consteladores conversarlos y establecer acuerdos acerca de ellos de cara a la práctica. Lo cierto es que la naturaleza de esta herramienta nos aproxima al conocimiento y tratamiento (aunque nunca absoluto) de niveles sutiles que determinan a los niveles materiales y, por ello, podrían explicarse algunos de los efectos emergentes luego de constelar.


Ejemplos prácticos

Sin ir más lejos, presento aquí el relato de dos constelaciones que dan evidencia de este argumento.


  • Caso 1

Se trata del caso de “XX”, un consultante que asiste a una única sesión y que solicita trabajar “la relación con su hijo de 4 años”. Le pido clarificar el tema y me indica que quiere lograr con la constelación “ser mejor padre para su hijo”. Le pregunto qué es ser mejor padre para su hijo. Frente a este planteo procedemos a elegir los muñecos. Elige un representante para él (un peón plateado) que coloca en el centro de la mesa mirando hacia adelante, a su izquierda otro (un rey dorado) que representa su hijo también mirando hacia adelante y, finalmente, otro muñeco para el observador (alfil plateado) que coloca frente al peón, mirándolo (adjunto foto ilustrativa). (Aclarar el uso del observador según el método de Alejandra)







   

Ante la pregunta de qué le produce esa imagen que se formó, responde: “miedo, angustia”. Entonces le pregunto “¿por qué?”, “¿qué sucede entre estos muñequitos?” a lo cual me responde: “Mi muñeco tiene dudas e inseguridades y mi hijo me apoya frente al alfil que no sé qué es”. A medida que fuimos constelando, el consultante percibe ira contenida y agresividad al tocar el representante del alfil e inmediatamente pronuncia: “como mi padre”. Entonces allí ordenamos la jeraquía y el orden del dar y el tomar entre esas tres generaciones de hombres procurando que el hijo no sea el rey que sostiene a su papá frente al combate inconsciente con su propio padre.

Dicha constelación se resuelve logrando que todos los representantes se sientan bien al finalizar.

Pasados tres días, el consultante me cuenta que después de 6 años de no hablar con su papá, este lo llama por teléfono para preguntarle cómo está.

Así, no hizo falta que mi consultante llamara o viera a su padre para decirle las frases sanadoras de la constelación. En este caso, fue suficiente esa comunicación a través del tejido cuántico, de alma a alma, para que el conflicto encontrara solución, la cual produce efectos concretos en la realidad: su papá lo llama después de seis años de no hablar para saber de él.


  • Caso 2








La consultante desea trabajar la relación que tiene con su marido. A menudo siente que él se comporta como un niño y no le ayuda con la niña en las cuestiones cotidianas. La consultante dispone los representantes como se ven en las imágenes, lo que deja entrever:

-Desorden de jerarquía

-Desorden del dar y el tomar

Se intervino realizando el ritual para ordenar el núcleo familiar, utilizando las frases sanadoras que permiten hacer consciencia de quiénes van primero y quiénes después en un clan.

Cuando la madre se dispone a hablar con el padre y dejar de mirar a la niña como una igual, la niña rápidamente toma su lugar, mirando al futuro.

A los tres días, la consultante me escribe para contarme que las cosas en su núcleo familiar han mejorado, ha podido acercarse y hablar de otra forma con su esposo y que su hija una de aquellas noches (“como nunca”, a palabras de la consultante), la llama para decirle que la extraña y que no se vaya lejos.


Conclusión

Las Constelaciones Familiares constituyen un método para transformar la realidad material de las relaciones sociales.

Es menester investigar y articular los nuevos descubrimientos en el campo de la física cuántica como fundamento de los efectos que el método produce.

Resulta importante delimitar las incumbencias, los límites, las posibilidades y la ética de la práctica del constelador.

1Acevedo, G. “El espíritu no enferma” en Nous, Boletín de Logoterapia y análisis existencial.

 
 
 

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