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​Me suelo caracterizar a mí misma como una soñadora empedernida y una aprendiz eterna. Cuando decidí (y pude), hace ya casi 18 años, tomar el mando de mi formación, siempre supe que me impulsaba un gran deseo de cambiar las cosas que veía en el mundo y que producían dolor a las personas y a veces, a mí misma.🌟
Mi primer paso fue mi formación como Psicóloga en carrera de grado en la UNR, obteniendo mi título oficial en el año 2015. El primer soporte de esa potencia que pulsa en mí por conocer. Me inicio (porque lo siento una verdadera iniciación, incluso, en el sentido espiritual del término💫) en el discurso del Psicoanálisis el cual se vuelve un punto de referencia: en relación a él pude andar, ir, venir, estar de acuerdo con sus postulados, no estarlo, etc😅. Aprendí a escuchar y leer, a investigar con el oído y los ojos. Eso fue una enorme herramienta para insertarme en el mundo del trabajo y seguir dándome posibilidades de continuar andando mis preguntas. Al principio, pensé que lo podía cambiar todo, hasta que comencé a entender la complejidad que trama al mundo 😟. La política, la moral, la ética, la economía, lo social, las creencias… entonces entendí que cuánto más me animara a abordar entramados discursivos, diálogos disciplinares, cruces, contactos, más iba a poder encontrar recortes/intersecciones con mejores efectos en la práctica. Hacer pequeñas cosas con amor y deseo en el fundamento, producen resultados inesperados, por añadidura. 👆Pero además entendí que ante todo, el único cambio que con seguridad iba a poder hacer, era sobre mí, el mío (¡Y vaya que me estoy cambiando!).💪
Me dediqué a estudiar y practicar conocimientos asociados a las Ciencias del Deporte, entendiendo lo importante que es el cuerpo biológico que hace la experiencia de todas las otras dimensiones humanas🏋🏻‍♀️🏋🏻. Encontrarme con la maravilla de la biología, sus sistemas químicos y físicos, las interacciones internas, las facultades del cuerpo, las posibilidades...¡una maravilla! En simultáneo, también me encontré explorando tradiciones espirituales antiguas, entendiendo que la dimensión espiritual (junto a la psicológica) sostiene la biología de una persona: “No sólo de pan vive el hombre” y recordaba los experimentos de la Segunda Guerra mundial del Spitz, con los bebés alimentados con amor y los bebés alimentados a secas, sin cuidado.💜
Con el tiempo llegó la explosión de la comunicación digital🖥️, lo que me permitió no sólo llegar a más personas sino seguir dándole curso a mi pulsión de investigación. Esto me permitió formarme, a partir del 2016, en un montón de prácticas asociadas a tradiciones orientales y me invitó a pensar articulaciones posibles: 🧘🏻‍♀️Reiki, Qi gong, Yoga, Medicina Tradicional China, Terapia pránica. Ello me llevó a tomar formación en campos de estudio y práctica con la energía (que me tomaría mucho explicar tremenda palabra, nada simple): Biomagnetismo, Alquimia Cuántica, Radiestesia.🌈
En la búsqueda de puntos de contacto con la Psicología, me interesé en buscar líneas discursivas que trabajaran lo que en todas estas prácticas mal llamadas "alternativas" se planteaba: me encontré con la Logoterapia de Frankl y el "inconsciente espiritual" y las Constelaciones Familiares de Bert Hellinger y su concepto de "campo mórfico" y su trabajo con los tejidos sistémicos y el alma🙏🏻.
Todo ello en consonancia con un gran despertar entorno a la cuestión política del mundo que habito. Se hacía evidente que en algunos campos disciplinares occidentales empezaban a resquebrajarse certezas que llevaban siglos vigentes: existían preguntas, técnicas, modos de pensar que cuestionaban fuertemente lo que siempre se creyó científico, probado y eficaz👆. Me refiero a los campos específicamente de la Psicología, la Medicina y la Física.
🎶🎵En ese contexto se mete por la ventana la Música, trayendo una experiencia concreta de lo que significaba "somos energía". Siempre me había gustado la Música pero ahora, la música me invitaba a la experiencia de ser su canal de expresión. En 2021 comienzo mis estudios en canto (el cual continúa hasta mis días presentes y quizás nunca termine, Dios quiera) y tengo el gusto de conocer a docentes que me acompañaron (y me acompañan) en esa aventura que es cantar y (más revelador aún) cantar con otros.
Análisis personal retomado mediante💞, el inconsciente me sorprende y aparece la escritura como el brote de una semilla que siempre estuvo pero que, por las andanzas por la vida, quedó para después. Casi como un procedimiento alquímico, como si en todo ese tiempo de postergación algo se hubiera estado transformando, comienzo a escribir de nuevo.📚✒️ Edito mi primer poemario, me animo a enviar mis primeros trabajos a certámenes importantes, y sigo… Como escribí en mi cuarto libro que está en curso: “Ahora que las letras me hacen de colchón,| la muerte ya no me sorprende”. Yo siento que las palabras me salvaron de cierto letargo espiritual. Así de poderosas son.⚡
Y como si se tratara del camino del héroe, todo ese andar me trae de vuelta al Psicoanálisis, en el sentido de retornar. No porque me fuera en el sentido de la retirada y del abandono, sino porque me fue necesario (casi como efecto de aquella misma iniciación) ir hacia lo otro para poder instalar una división, saberme dividida como ser humano en este mundo. Saberme una otra humana deseante en tensión constante con otros humanos. De alguna manera, una experiencia corporal (en el sentido de un cuerpo físico, psíquico, espiritual) de los efectos de la iniciación en ese discurso🔥. Con esto no se trata de catalogar al Psicoanálisis como religión, sino más bien como una experiencia que a mí me invitó a la Religión más no de un modo dogmático sino en el sentido en que la etimología de la palabra lo indica: re-ligare, re-ligar. La Religión del lazo, pero no de cualquier lazo sino el lazo de la palabra, es decir, amoroso/deseante. El Psicoanálisis fue el medio para, ES el medio para, es el artilugio imperfecto y bello, transitorio que me ha permitido desbaratar la ilusión de cambiar el mundo para cambiarme y entonces, ver al mundo de un modo distinto, hacer en el mundo algo distinto que sólo VER.💟
Acompañar, inspirar, dejarme acompañar, inspirarme, construir con otros nuevas formas de pensar y de hacer cada vez más integradoras y compasivas. Conectarme y conectar a otros sorteando las barreras físicas (aunque teniéndolas de soporte y sin violentarlas). Conocer la riqueza de otras culturas y compartir la riqueza de la mía. Hacer humanidad, hacer humanidad, hacer humanidad como un estribillo cantado, es lo que me surge como propósito: VIVIR, ANDAR.
💜

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